jueves 11 de junio de 2009

Corre...

Y si le digo que nada es lo mismo, que nada lo fue, ni lo será. ¿Es tarde verdad?
Debí pensar que el punto más inflexible en esto llegaría. Y llegó.

A veces el tiempo tiene curiosas maneras de hacerte entender el porqué todo gira de una manera. Y yo sin haber entendido nada en ese entonces, seguía negándome a moverme a su compás. Es tarde, lo sé. Y es ahora cuando sé que las verdades sólo tienen sentido cuando están envueltas en abrazos tibios…

Me hubiera gustado hacerle caso a aquella vieja canción, en la que todo se solucionaba con un “Suma y sigue” Pero como ves, seguiré sumando y sumando hasta que algún día deje de caminar tratando de no pisar caracoles, por pensar que alguno de ellos podrías ser tú.

Quizás nunca entienda el haberte visto subir a aquel tren y partir, pero supongo que es así como ganaste alguna que otra batalla. Espero que sepamos a qué parte del cielo mirar…

Adiós.-






miércoles 25 de marzo de 2009

Me pregunto si...

Los más oscuros secretos, los más ansiados deseos, las palabras más arriesgadas, las caricias más vehementes, las miradas más cómplices, los besos más intensos. Y unos ojos que se escudan tras sus propios parpados. Que no se arriesgan a mirar más allá de lo que se deja sentir. Y que no quieren saber más de lo que intentan olvidar. Ojos, que censuraron la vida, cuando ésta intentó mostrarle todo aquello, en lo que se niegan a creer.
Ojos que quisieran entender, el impulso desmedido de querer, de soñar, de pensar, de extrañar, de doler. De adormecerse entre brazos desconocidos. De anhelar mucho más de lo que se exige. De hacer mucho menos de lo que se siente. De vivir.

Las palabras se tornan más sutiles que nunca, cubiertas por los sonidos más dulces de tu boca. Las dejo escapar, sí. Porque me resultan casi tentadoras.

En noches como ésta, el cielo tiene otro color, algo más tenue. Y la brisa, susurra otro tipo de secretos. En noches como ésta, recuerdo que nuestra historia, nunca tubo un nombre, tampoco un final y que sus personajes se perdieron entre libretos, que jamás fueron aprendidos y que actuaban por si solos. A pocos centímetros de otros labios, sentí que aún estaba atada a los de él. Que me sentía observada por unos ojos, que no se encontraban en ningún otro lado, más que en el de mi propia mente. Lo cual, era aún peor.

El destilar de un cúmulo de recuerdos, que se expanden contradictoriamente, por un agujero llamado vida. Me besa los pasos, es tierra mullida bajo unos pies que caminan lenta y pesadamente.

Me detengo un poco, después de levantarme entre la hierba casi mojada, no por la lluvia ni el rocío de aquella noche, más bien por la hipersensibilidad que me abandona gota a gota.

Entonces me pregunto si es realmente lo que deseo. Si los momentos capturaron la suficiente savia de cada mirada. Si no es tiempo de dejarlo. Y de intentar salvar este pedazo de corazón, que se adentra a cada latido, y que duele cada vez que se deja querer. Me pregunto si valdrá la pena.

Me pregunto, si encontraré respuesta a mi cobardía, para llenar mis bolsillos de coraje, para vaciar la anorexia de mis sentimientos, para reinventar mis pasiones, y acabar con las absurdas razones de mi egoísmo.

Para encaminar hasta tal punto mis ambiciones, sobre las agujas de un reloj, en el que a cada segundo, se siente cómo un pequeño trozo de piel, es arrancado de algún lugar mi fuero interno.

Me pregunto también, si podré descansar de la inseguridad de verme casi moribunda frente a la altura de tu mirada, tan dócil y centelleante. Y si dejare de saberme tan imperfecta como para querer seguir abandonada en aquel pedazo de acera gris. En la que un día caí, y de la cual nunca me he vuelto a desprender. Quizás, porque me sienta bien ser seducida por su frialdad, o quién sabe, por creerme muerta, mientras consigo divisar desde una lejanía casi perpetua, tu respiración entre cortada, tus dientes perfectamente dibujados, mordiendo suavemente la comisura de tus labios, tus grises, brillando con un dolor impenetrable, tus zapatos ya gastados, que han recorrido kilómetros de trazos dibujados bajo la piel. Mi piel.

Recuerdo que por estas fechas, llegabas radiante, extasiado de sombras, anhelos, y la lejanía bebida, de una ausencia casi inmutable. Rebosante de palabras, de miradas que decían mucho más de lo que conseguía escapar a través de mis labios. Historias llenas magia y encantos a modo de lubricante para el alma. Recuerdo que te quería, que te quise y que volvería a quererte. Recuerdo tus manos buscando impacientes las mías. Recuerdo tu aroma, tu cabello, tu sonrisa, tus labios, tus mejillas, tus abrazos…Maldita sea. Lo recuerdo todo. Lo recuerdo tan bien, como que me duele verte. Como que me duele oír la misma pregunta siempre. Como que me duele mentir al responderte.

-Hola. ¿Cómo estas?
-Muy bien, gracias...

Lo recuerdo tan bien, como sé que aún me dueles.


"Tanto creo en ti
Que he dormido muerto
Sueño hasta despierto la luz de los dos..."








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jueves 19 de marzo de 2009

Mi Superhéroe Desconocido

Hoy me he dado cuenta, que hasta el más valiente, puede derramar su cuota de miedo. Aunque sea de aquellos valientes, escondidos bajo el anonimato. Superhéroes silenciosos, capaces de librar batallas en contra del dragón más temible. El corazón.


Y es que se me hace tan difícil alcanzarle con la mirada. Triturarle los huesos a modo de abrazo. Sin mencionar que al divisarlo venir por aquella calle, mientras el sol, asomado por estos días, lo acaricia, me hace pensar que no hay nadie como él. Y que sólo yo puedo quererle, así, sin encontrarle un porqué a las cosas.


Sin embargo, hoy le he mirado a los ojos. Y aunque me ha sonreído, no he podido evitar percibir gotas de tristeza desafinando su sonrisa. Si bien, el brillo de su mirada era el de siempre, el color de sus ojos, era diferente. Estaba triste, por algo. Y era incapaz de contármelo… Más tarde lo haría, con otras palabras, otros sonidos, otros labios. Y el vaivén del mismo sonido siempre. El silencio. Disfrazando hasta la verdad más simple...


"I can fly
But I want his wings..."





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martes 3 de marzo de 2009

Latidos

Lo cierto es, que cuando escribo, siento que mis dedos se transforman indiscutiblemente en una boca pequeña y roja. Que destila sonidos en forma de letras imaginarias, y que tus ojos disfrazados de oídos, alcanzan a escuchar hasta los acordes más etéreos y fugacez, que se logran escribir entre mis labios...


"Este no era tu sueño,
pero tú siempre creíste en mí..."


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jueves 12 de febrero de 2009

Ambiguos ...

Cuando la vida se para frente a mí, me vuelvo tan pequeña. Tan débil, frágil. Es entonces cuando vuelvo a escuchar aquel silencio, y su cancioncilla aterradora mece mis sueños, los coge como ilusiones, los duerme, y finalmente los apaga. Nunca logro entender, que fuerza tan inescrutable hace que me desprenda de ellos, a sabiendas que no volveré a recuperarlos.

Pero, esta noche, imagino, sueño, deliro, pienso, divago entre susurros, gritos y acordes de la brisa que me trastoca, y revuelve todo cuanto es sentido en mis entrañas. El temor a perderlos, se ha esfumado por hoy. Aquellos miedos. Mis miedos. Rebosantes de suavidad y de asperezas. Tan llenos de convicciones e incertidumbres. Tan inciertos, como auténticos. Tan reales, como inventados.

...Ambiguos.


"Yo sólo quiero que recuerdes eso, que fuí un pasajero allá entre tus sueños ..."




domingo 8 de febrero de 2009

Sueños de papel ...

Escribirle no es, ni sería tan fácil como ella imaginaba. Leer entre líneas lo que sucede, a veces, en la vida de uno, no es fácil tampoco.

Me propone hacer una mezcla, y no cualquier mezcla. Sino de aquellas que endulzan y mágicamente se entrelazan en felicidad. Suena tentador. Y me confundo. Es extraño como ciertas personas llegan a tu vida para hacerte parecer y sentir felizmente alocada. De a poco, y queriendo encontrarle siempre, voy recogiendo retazos de los rastros de aquel artesano de papel y sueños. Sólo sé que no estaba dormida cuando le encontré bajo sus propias letras. Y aunque poco y nada entienda.

Debe saber que comprender esta historia es como querer entender el por qué lo desconocido en ocasiones nos empuja hacia delante. Y que hay a quienes les quieres porque les quieres. Sin buscarle una razón. Somos lo mismo. Soy como él y quizás el un poco de mí también. Pero él esta allí. Y yo acá, desvelando cada noche por hacerlo un poco más real…


“…y de cartón… tan frágiles como ciertos sueños infantiles …frágiles, que no imposibles…”




Imágen extraida de "DevianArt"


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viernes 9 de enero de 2009

El alma se llenó...

Y si tus ojos se vuelcan como lámparas de fuego, y la lluvia no consigue tocarte la piel. Tu mente gira en torno a una sola cosa y miles a la vez.

Cuando la soga apriete tu cuello, y la sangre bombee a trabes de tu cuerpo, la cordura desaparecerá. Tus sueños se confundirán entre el talvez y el quizás…


"Y es tan real como haces
desvanecer
mi soledad
en un segundo que ...
me sorprendes
sonriendo para mi
sonriendo desde mi..."
(Extracto: El alma se llenó - Inmigrantes)




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